A veces, las cosas más sencillas son las que nos complican l
A veces, las cosas más sencillas son las que nos complican la vida. Eso le pasó el otro día a una pareja en la Carrer de Sant Doménec, aquí en Alicante. Nos llamaron porque la puerta de su balcón no cerraba bien. Habían intentado de todo, pero el pestillo no encajaba y eso de dejar el balcón sin asegurar les preocupaba, con la cantidad de robos que se oyen por la zona.
Cuando llegamos, vimos que era un problema bastante común: con el tiempo y el uso, las bisagras se habían desajustado un poco y la puerta se había descolgado, impidiendo que el mecanismo de cierre funcionara correctamente. Nada grave, pero un incordio para el día a día. Nos pusimos manos a la obra con la reparación de cerraduras y, en un ratito, ajustamos las bisagras, engrasamos los puntos clave y comprobamos que el pestillo encajaba perfectamente. La puerta volvió a cerrar con suavidad, como el primer día, y lo más importante, con toda la seguridad que querían. Se les veía muy aliviados al ver que algo que les estaba quitando el sueño se había solucionado tan rápido.
Si tienes un problema parecido en casa, no dudes en consultarnos.