La semana pasada nos llamó una vecina de la Carrer de Santa
La semana pasada nos llamó una vecina de la Carrer de Santa Marta, aquí en Alicante, con un problema que le puede pasar a cualquiera. Había salido un momento a tender la ropa y el viento le cerró la puerta de golpe. Lo malo es que se dejó las llaves dentro. Nos explicó que ya le había pasado otra vez y que la anterior vez le intentaron abrir la puerta con unas radiografías, pero no hubo manera y al final la tuvieron que forzar y cambiar la cerradura entera.
Esta vez, la vecina nos llamó un poco preocupada por si le volvía a pasar lo mismo. Le dijimos que no se preocupara, que nuestro objetivo siempre es intentar abrir la puerta sin dañar nada. Llegamos en un momento y, tras echar un vistazo a la cerradura, que era de las que se abren con la manilla sin necesidad de girar la llave, vimos que se podía abrir sin problemas con una de nuestras herramientas especiales.
En pocos minutos, la puerta estaba abierta, la vecina dentro de casa y, lo mejor de todo, la cerradura intacta. Nos dio las gracias un montón, muy contenta de no tener que gastar en un cambio de cerradura. Situaciones así son el día a día para un cerrajero en Alicante. Nos gusta que la gente sepa que hay soluciones rápidas y limpias, sin romper nada, para estos despistes tan comunes.
Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, con la puerta cerrada y las llaves dentro, no dudes en llamarnos.