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Alicante

A veces, las cosas más sencillas son las que nos complican l

A veces, las cosas más sencillas son las que nos complican l

A veces, las cosas más sencillas son las que nos complican la vida. Eso le pasó el otro día a una pareja en la Carrer de Sant Doménec, aquí en Alicante. Nos llamaron porque la puerta de su balcón no cerraba bien. Habían intentado de todo, pero el pestillo no encajaba y eso de dejar el balcón sin asegurar les preocupaba, con la cantidad de robos que se oyen por la zona.

Cuando llegamos, vimos que era un problema bastante común: con el tiempo y el uso, las bisagras se habían desajustado un poco y la puerta se había descolgado, impidiendo que el mecanismo de cierre funcionara correctamente. Nada grave, pero un incordio para el día a día. Nos pusimos manos a la obra con la reparación de cerraduras y, en un ratito, ajustamos las bisagras, engrasamos los puntos clave y comprobamos que el pestillo encajaba perfectamente. La puerta volvió a cerrar con suavidad, como el primer día, y lo más importante, con toda la seguridad que querían. Se les veía muy aliviados al ver que algo que les estaba quitando el sueño se había solucionado tan rápido.

Si tienes un problema parecido en casa, no dudes en consultarnos.

La semana pasada nos llamó una vecina de la Carrer de Santa

La semana pasada nos llamó una vecina de la Carrer de Santa Marta, aquí en Alicante, con un problema que le puede pasar a cualquiera. Había salido un momento a tender la ropa y el viento le cerró la puerta de golpe. Lo malo es que se dejó las llaves dentro. Nos explicó que ya le había pasado otra vez y que la anterior vez le intentaron abrir la puerta con unas radiografías, pero no hubo manera y al final la tuvieron que forzar y cambiar la cerradura entera.

Esta vez, la vecina nos llamó un poco preocupada por si le volvía a pasar lo mismo. Le dijimos que no se preocupara, que nuestro objetivo siempre es intentar abrir la puerta sin dañar nada. Llegamos en un momento y, tras echar un vistazo a la cerradura, que era de las que se abren con la manilla sin necesidad de girar la llave, vimos que se podía abrir sin problemas con una de nuestras herramientas especiales.

En pocos minutos, la puerta estaba abierta, la vecina dentro de casa y, lo mejor de todo, la cerradura intacta. Nos dio las gracias un montón, muy contenta de no tener que gastar en un cambio de cerradura. Situaciones así son el día a día para un cerrajero en Alicante. Nos gusta que la gente sepa que hay soluciones rápidas y limpias, sin romper nada, para estos despistes tan comunes.

Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, con la puerta cerrada y las llaves dentro, no dudes en llamarnos.

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